Mi pueblo, aquel en el que no nací, pero que me vio crecer, que me dio lo mejor de sí para llenar mi alma, en el momento más importante. Allí ví cosas que no había visto, me acerqué a mi madre tierra, a la que ya amaba, pero la sentí tan cerca, la palpé tan intensamente, que fue allí donde nació la que soy ahora…
He podido volver a verla, pero no como quisiera, permanente, fijo, no he podido sentirla mía otra vez. Mía no porque me pertenezca, sino porque me deje estar, vivir pisando su suelo. Vueltas del destino, reveses, derechos, cosas buenas y malas en mi vida, han mantenido distancia, me han atado a la tierra en donde nací, pero que veo cada vez más lejos.
Quiero llevar a mis hijos a un lugar seguro, anhelo darles un aire limpio para respirar, no de humo, contaminación, sino limpio con paz, esperanza, futuro. Quiero que se unan las fuerzas de la naturaleza y junto a las mías me permitan lo que tanto tiempo he deseado….. volver, volver, volver…..

